Clásica San Sebastián
Una marca que solo Evenepoel sabe hasta dónde está dispuesto a ampliar
El belga ya ha iniciado su descanso antes de afrontar la segunda mitad de temporada con el objetivo principal del Mundial en Canadá
Marino Lejarreta tenía 30 años cuando venció por tercera y última vez en la Clásica estableciendo una marca que ningún otro ciclista pudo igualar durante ... más de tres décadas. Casagrande, Jalabert, Luis León Sánchez y Valverde se acercaron al registro del Junco de Berriz, pero fue Evenepoel el ciclista en empatar esas tres victorias y el sábado las superó a sus 26 años. Es decir, con cuatro menos que Lejarreta.
Es complicado vaticinar hasta dónde puede elevar el máximo histórico de triunfos en Donostia. Aún le quedan muchos años por delante en el circuito profesional y su rendimiento no ha dado señales de regresión. Todo lo contrario. Hace unas semanas completó su mejor participación en un Tour con sus dos victorias de etapa y el segundo puesto en la general. Esta misma temporada también salió vencedor en la Amstel Gold Race, en la Volta en la Comunitat Valenciana, además de ser tercero en la Lieja-Bastogne-Lieja –detrás de Pogacar y Seixas– y quinto en la Volta a Catalunya.
Evenepoel tenía entre ceja y ceja convertirse en el corredor con más victorias en la Clásica después de igualar en 2023 a Lejarreta y el sábado lo consiguió al primer intento, después de sus ausencias en las dos últimas ediciones. En su mano está ahora seguir volviendo a la capital guipuzcoana, donde hasta el momento cuenta cada participación por victoria.
Precisamente haber alcanzado el récord en una edad tan temprana puede invitarle a pensar en otros objetivos en los próximos años. Cierto es que la Clásica es una prueba que no suele ser solapada por otra gran carrera World Tour, si bien cuenta con el hándicap de celebrarse una semana después del Tour, circunstancia que puede jugar en contra de aquellos ciclistas que vienen de completar la ronda gala y prefieren tomarse un descanso antes de encarar la segunda mitad de la temporada.
Evenepoel decidió retrasar su descanso una semana después de su extraordinario papel en Francia para obtener su cuarta Clásica y, ahora sí, poder descansar. «Disfrutaré de unos días de vacaciones y luego pasaré unos días en casa, en Bélgica», declaró en la sala de prensa del Ayuntamiento donostiarra. Además, desveló que realizará una concentración en Livingo para preparar el Mundial.
Paseo final por Donostia
Los Campeonatos del Mundo que se celebrarán en Montreal entre el 20 y 27 de septiembre son los próximos desafíos más importantes del belga. Defiende además el maillot arcoíris de la contrarreloj. Su regreso a la competición se producirá precisamente semanas antes en el propio país norteamericano, donde participará en dos pruebas en Quebec y Montreal.
Antes de iniciar su periodo de descanso, ayer todavía se dejó ver rodar por las calles de Donostia. Evenepoel pernoctó en la capital guipuzcoana tras vencer en la Clásica y en la mañana de ayer volvió a subirse a la bicicleta para recorrer 37 kilómetros. Llegó hasta Orio por Usurbil y regresó a Donostia por Igeldo para descender por las mismas rampas que en la víspera bajó a 80 km/h junto a Carapaz. El propio corredor colgó el paseo en su cuenta de Strava. Este duró una hora y doce minutos, y lo realizó a una velocidad media de 30,8 km/h.