Novelas ejemplares
| NOVELAS EJEMPLARES | ||
|---|---|---|
| de Miguel de Cervantes | ||
|
| ||
| Género | Cuento y novela | |
| Idioma | Español | |
| Texto original | Novelas ejemplares en Wikisource | |
| Editorial | Juan de la Cuesta | |
| Ciudad | Madrid | |
| País | España | |
| Fecha de publicación | 1613 | |
Las novelas ejemplares de honestísimo entretenimiento, conocidas simplemente como Novelas ejemplares, son una serie de novelas cortas que Miguel de Cervantes escribió entre 1590 y 1612, y que publicaría en 1613 en una colección impresa en Madrid por Juan de la Cuesta, dada la gran acogida que obtuvo con la primera parte del Quijote.
Se trata de doce novelas cortas que siguen el modelo establecido en Italia. Su denominación de "ejemplares" obedece al carácter didáctico y moral que incluyen en alguna medida los relatos. Cervantes se jactaba en el prólogo de haber sido el primero en escribir en español este tipo de novelas al estilo italiano:[1]
A esto se aplicó mi ingenio, por aquí me lleva mi inclinación, y más que me doy a entender, y es así, que yo soy el primero que he novelado en lengua castellana, que las muchas novelas que en ella andan impresas, todas son traducidas de lenguas extranjeras, y estas son mías propias, no imitadas ni hurtadas; mi ingenio las engendró, y las parió mi pluma, y van creciendo en los brazos de la imprenta.
Con ello se refería a que sus historias mostraban los peligros de una conducta inmoral como el hecho de estar proponiendo una fórmula novelesca que atendía al ideal “enseñar deleitando”.
Se suelen agrupar en dos series: las de carácter idealista y las de carácter realista. Las de carácter idealista, que son las más próximas a la influencia italiana, se caracterizan por tratar argumentos de enredos amorosos con gran abundancia de acontecimientos, por la presencia de personajes idealizados y sin evolución psicológica y por el escaso reflejo de la realidad. Se agrupan aquí: El amante liberal, Las dos doncellas, La española inglesa, La señora Cornelia y La fuerza de la sangre. Las de carácter realista atienden más a la descripción de ambientes y personajes realistas, con intención crítica muchas veces. Son los relatos más conocidos: Rinconete y Cortadillo, El licenciado Vidriera, La gitanilla, El coloquio de los perros o La ilustre fregona. No obstante, la separación entre los dos grupos no es tajante y, por ejemplo, en las novelas más realistas se pueden encontrar también elementos idealizantes.
Ya que existen dos versiones de Rinconete y Cortadillo y de El celoso extremeño, se piensa que Cervantes introdujo en estas novelas algunas variaciones con propósitos morales, sociales y estéticos (de ahí el nombre de «novelas ejemplares»).[2] La versión más primitiva se encuentra en el llamado manuscrito de Porras de la Cámara, una colección miscelánea de diversas obras literarias entre las cuales se encuentra una novela habitualmente atribuida también a Cervantes, La tía fingida. Por otra parte, algunas novelas cortas se hallan también insertas en Don Quijote, como El curioso impertinente o la Historia del cautivo que cuenta con elementos autobiográficos. Además, se alude a otra novela ya compuesta, Rinconete y Cortadillo.
A pesar de que ya en el mismo título Cervantes apuntaba a una aparente ejemplaridad de sus novelas, en esa época se asociaba el término novella con narraciones sensuales en la línea del famoso Decamerón de Bocaccio. En la católica España de finales del siglo XVI y principios del XVII, bajo la influencia del Concilio de Trento y su condena de la denominada «literatura obscena», las Novelas ejemplares también iban a ser objeto de censura: el impresor Francisco de Lira censuraba el texto en el siglo XVII, y todavía en el siglo XIX se llegaban a suprimir pasajes considerados comprometedores o deshonestos. Al asociar la ejemplaridad a sus novelas, Cervantes heredaba un problema típico del siglo XVI y posiblemente intentó con ello evitar el desprestigio moral que entonces debía soportar el género literario novelesco.[3]
En 2013, con motivo del IV centenario de la publicación de las Novelas Ejemplares de Miguel de Cervantes, el Centro Cultural de España en Buenos Aires realizó una adaptación a la historieta en colaboración con el colectivo editorial Mojito de Uruguay.[4]
Recepción en la época
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Una de las primeras valoraciones contemporáneas conservadas de las Novelas ejemplares aparece en el prólogo del Segundo tomo del ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, publicado en 1614 bajo el nombre de Alonso Fernández de Avellaneda. Al comparar su propio prólogo con los que Cervantes había escrito para la primera parte del Quijote y para las Novelas ejemplares, Avellaneda afirma:
Como casi es comedia toda la historia de don Quijote de la Mancha, no puede ni debe ir sin prólogo; y así, sale al principio desta segunda parte de sus hazañas éste, menos cacareado y agresor de sus letores que el que a su primera parte puso Miguel de Cervantes Saavedra, y más humilde que el que segundó en sus Novelas, más satíricas que ejemplares, si bien no poco ingeniosas.Alonso Fernández de Avellaneda, Segundo tomo del ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, prólogo (1614).[5]
Cervantes respondió expresamente a esta valoración en el prólogo de la segunda parte de Don Quijote de la Mancha, publicada en 1615. Después de responder a diversas acusaciones de Avellaneda, escribió:
Pero, en efecto, le agradezco a este señor autor el decir que mis novelas son más satíricas que ejemplares, pero que son buenas; y no lo pudieran ser si no tuvieran de todo.Miguel de Cervantes, Don Quijote de la Mancha, segunda parte, prólogo.[6]
La observación de Avellaneda se inscribe en la discusión contemporánea sobre la ejemplaridad de la novela corta, que suscitó distintas interpretaciones desde la publicación de las Novelas ejemplares. Cervantes, al responder a Avellaneda, acepta la presencia de elementos satíricos en su colección y sostiene que su carácter ejemplar no excluye esa diversidad. González Ramírez sitúa precisamente las observaciones de Avellaneda y la respuesta de Cervantes dentro de las primeras reacciones a la obra y de la discusión sobre su ejemplaridad.[7]
Estructura, contenido y argumento
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Prólogo
[editar código · editar]En el prólogo de las Novelas ejemplares, Cervantes comienza disculpándose ante el lector por escribir otro prólogo, después de la mala experiencia con el de la primera parte del Quijote:
Quisiera yo, si fuera posible, lector amantísimo, escusarme de escribir este prólogo, porque no me fue tan bien con el que puse en mi Don Quijote, que quedase con gana de segundar con éste. Desto tiene la culpa algún amigo, de los muchos que en el discurso de mi vida he granjeado, antes con mi condición que con mi ingenio. [8]
Después se presenta al lector mediante su aspecto físico:
Éste que veis aquí, de rostro aguileño, de cabello castaño, frente lisa y desembarazada, de alegres ojos y de nariz corva, aunque bien proporcionada; las barbas de plata, que no ha veinte años que fueron de oro, los bigotes grandes, la boca pequeña, los dientes ni menudos ni crecidos, porque no tiene sino seis, y ésos mal acondicionados y peor puestos, porque no tienen correspondencia los unos con los otros; el cuerpo entre dos estremos, ni grande, ni pequeño, la color viva, antes blanca que morena; algo cargado de espaldas, y no muy ligero de pies.
Recuerda sus años como soldado y cautivo:
Fue soldado muchos años, y cinco y medio cautivo, donde aprendió a tener paciencia en las adversidades. Perdió en la batalla naval de Lepanto la mano izquierda de un arcabuzazo, herida que, aunque parece fea, él la tiene por hermosa, por haberla cobrado en la más memorable y alta ocasión que vieron los pasados siglos, ni esperan ver los venideros, militando debajo de las vencedoras banderas del hijo del rayo de la guerra, Carlo Quinto, de felice memoria.
En fin, pues ya esta ocasión se pasó, y yo he quedado en blanco y sin figura, será forzoso valerme por mi pico, que, aunque tartamudo, no lo será para decir verdades, que, dichas por señas, suelen ser entendidas.
También habla de su edad:
Mi edad no está ya para burlarse con la otra vida, que al cincuenta y cinco de los años gano por nueve más y por la mano.
Al explicar el título de la colección, Cervantes señala que de las novelas puede extraerse algún «ejemplo provechoso».[9]
Heles dado nombre de ejemplares, y si bien lo miras, no hay ninguna de quien no se pueda sacar algún ejemplo provechoso; y si no fuera por no alargar este sujeto, quizá te mostrara el sabroso y honesto fruto que se podría sacar, así de todas juntas como de cada una de por sí.
El prólogo termina con el anuncio de varias obras futuras:
Tras ellas, si la vida no me deja, te ofrezco los Trabajos de Persiles, libro que se atreve a competir con Heliodoro, si ya por atrevido no sale con las manos en la cabeza; y primero verás, y con brevedad dilatadas, las hazañas de don Quijote y donaires de Sancho Panza, y luego las Semanas del jardín.
Índice de las novelas
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La gitanilla
[editar código · editar]La gitanilla es la más larga de las novelas ejemplares, y puede tener elementos autobiográficos en una historia amorosa que tuvo un pariente lejano de Cervantes. Como muchas otras de estas tramas, se centra en el artificio de la agnición o reconocimiento de una persona al final de la obra. Se trata de una muchacha de origen noble raptada por unos gitanos y educada por ellos, y un noble que se enamora, decide llevar vida gitana tras ella, hasta que al fin se descubre todo y la historia termina felizmente, posibilitándose el matrimonio de la pareja.
El amante liberal
[editar código · editar]El amante liberal es una novela morisca donde también aparece el tema del rapto, con la historia de un joven siciliano llamado Ricardo que es raptado al igual que a la bellísima Leonisa que es vendida a dos moros por un judío para regalársela al gran turco, entramada con líos amorosos, y aventuras.
Rinconete y Cortadillo
[editar código · editar]En Rinconete y Cortadillo dos muchachos se fugan de la casa familiar y emprenden una vida con ayuda de la baraja y del hurto, hasta que van a parar en Sevilla, donde mientras trabajan de esportilleros son captados por una asociación mafiosa de malhechores, una especie de sindicato del crimen sevillano gobernado como una cofradía por el hermano mayor, Monipodio. Se suceden diversas escenas de género propias de un entremés o una jácara donde se presentan alguaciles corruptos, ladrones, matones, chulos y prostitutas; acabado este desfile de tipos, los pillos muchachos deciden regenerarse.
La española inglesa
[editar código · editar]En La española inglesa el rapto vuelve a aparecer en la persona de una muchacha arrebatada en la invasión inglesa de Cádiz y que se educa en Londres como dama de compañía de la reina Isabel I de Inglaterra, que aparece descrita sin animadversión. Pierde el cabello por un bebedizo pero todo se arregla al final.
El licenciado vidriera
[editar código · editar]En El licenciado Vidriera el estudiante pobre Tomás Rodaja marcha a Salamanca a estudiar acompañando de un noble y allí se licencia con honores; viaja por diversas ciudades de Italia, pero pierde la razón a causa de un filtro de amor que le han suministrado en secreto y cree tener el cuerpo de vidrio y ser sumamente frágil. Sin embargo, su agudeza es sorprendente y todos le consultan. La novela es en realidad una colección de las agudezas en prosa del protagonista, al estilo de una de las misceláneas tan frecuentes en el Siglo de Oro. Finalmente recobra el juicio, pero ya nadie lo contrata ni va a verlo.
La fuerza de la sangre
[editar código · editar]En La fuerza de la sangre se construye un relato casi policíaco, en el que una doncella violada con los ojos tapados logra reconstruir intelectualmente el crimen hasta dar con el culpable, cuya madre busca medios para casar a los dos jóvenes para salvaguardar la honra de ambas familias.
El celoso extremeño
[editar código · editar]El celoso extremeño narra los celos patológicos de un viejo indiano que vuelve a España enriquecido y encierra a su jovencísima esposa en una casa, sin permitirle que salga ni que nada masculino pase la puerta, en la cual ha instalado como vigilante a un esclavo negro con orden de no dejar pasar a nadie. El truhan Loaysa sí logra pasar la puerta engatusando al negro, al que le encanta la música, con una vihuela. No obstante, sin poder seducirla, Loaysa cae dormido en los brazos de la moza. En cambio, en el manuscrito de Porras de la Cámara los dos jóvenes sí tienen relaciones sexuales. El viejo, humillado, se muere de pena.
La ilustre fregona
[editar código · editar]En La ilustre fregona dos jóvenes de buena familia, Carriazo y Avendaño, deciden lanzarse a la vida picaresca. En un mesón de Toledo Avendaño se enamora de Constanza, una fregona o sirvienta, lo que hará que los dos jóvenes decidan detener allí su viaje. Finalmente se descubrirá que Constanza es de noble nacimiento, hija natural del padre de Carriazo, por lo que nada impedirá su boda con Avendaño.
Las dos doncellas
[editar código · editar]En Las dos doncellas, Teodosia confiesa a un desconocido, que resulta ser su hermano, las relaciones y promesa de matrimonio con Marco Antonio. En busca del marido, encuentran a Leocadia, a quien también dio su palabra, sin tomar su honra. Marco Antonio acepta ser el marido de Teodosia, y su hermano, Rafael, el de Leocadia. El final feliz evita un duelo.
La señora Cornelia
[editar código · editar]La señora Cornelia reúne los elementos de una novela bizantina. Aquí, Juan y Antonio optan por dejar sus estudios, pero deciden proseguirlos en la ciudad de Bolonia, donde toda la gente los tiene por buenos mozos. Ellos escuchan mucho acerca de una damisela llamada Cornelia Bentibolli, que vive en el encierro por voluntad de su hermano.
El casamiento engañoso
[editar código · editar]El casamiento engañoso narra el timo que hace una señorita aparentemente honesta a un militar casándose con él; este ignora que ha sido una meretriz y ésta lo abandona, dejándole una enfermedad venérea que debe purgar con sudores en el hospital de la Resurrección de Valladolid, donde transcurre la próxima novela.
El coloquio de los perros
[editar código · editar]En El coloquio de los perros, el militar, que está purgando su enfermedad en medio de fuertes fiebres, asiste de noche a la conversación entre dos perros, Cipión y Berganza; uno cuenta al otro la historia de su vida y sus muchos (y muy sinvergüenzas) amos y dejan para el día siguiente la relación del otro. Se trata de una fantasía al estilo de las de Luciano de Samosata y el desfile entremesil de tipos, entre ellos unos pastores y una bruja, recuerda al de una novela picaresca o un entremés.
Otras obras de Cervantes
[editar código · editar]También se ha atribuido a Cervantes la paternidad de un relato de estilo y características similares a los de las Novelas ejemplares, llamado La tía fingida.
Referencias
[editar código · editar]- ↑ Miguel de Cervantes Saavedra, «Prólogo» a sus Novelas ejemplares, Madrid, Juan de la Cuesta, 1613, apud Juan Bautista Avalle Arce, «La gitanilla», en Bulletin of the Cervantes Society of America 1.1-2 (1981), pág. 9.
- ↑ David A. Boruchoff, “Free Will, the Picaresque, and the Exemplarity of Cervantes’s Novelas ejemplares,” Modern Language Notes 124, 2 (2009):pp. 372-403.
- ↑ Cervantes, Miguel de (2013). Real Academia Española, ed. Novelas ejemplares. Espasa - Círculo de Lectores. p. 765. ISBN 978-84-670-5403-3.
- ↑ «Publican Novelas ejemplares de Cervantes adaptadas a historieta». www.telam.com.ar. Consultado el 5 de septiembre de 2015.
- ↑ Alonso Fernández de Avellaneda. «Segundo tomo del ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha». Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Consultado el 5 de septiembre de 2026.
- ↑ «El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha». Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Consultado el 5 de septiembre de 2026.
- ↑ González Ramírez, David (2017). «La novela corta del Siglo de Oro en tela de juicio: la ejemplaridad y su función retórica (a propósito de la tradición medieval, los novellieri y las Novelas ejemplares de Cervantes)». eHumanista/Cervantes 6: 84. ISSN 1540-5877.
- ↑ Miguel de Cervantes (1613). «Novelas ejemplares. Prólogo al lector.». Cervantes Virtual. Consultado el 26 de septiembre de 2026.
- ↑ Carlos Alvar. «Prolegómenos a una lectura de las Novelas ejemplares de Cervantes, en su cuarto centenario». Centro Virtual Cervantes. Consultado el 26 de septiembre de 2026. «Alvar relaciona la ejemplaridad de las novelas con la concepción clásica de la literatura como una actividad que debía proporcionar entretenimiento y provecho al lector.»
Enlaces externos
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Wikisource contiene el texto completo de Novelas ejemplares.- Novelas ejemplares (edición de Florencio Sevilla Arroyo) en Cervantes Virtual.
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