Los encuentros que cambiaron la historia
Desde la visita de Eisenhower a Franco, en 1960, al encuentro en las Azores en marzo de 2003 para entrar en Irak, pasando los reuniones de Kruschev y Kennedy (1961) o Mao Zedong y Nixon (1972)
A lo largo de los siglos XX y XXI, ABC ha sido testigo de excepción de los encuentros internacionales que cambiaron el rumbo de la humanidad y las relaciones entre las principales potencias del planeta. Muchos de ellos se cuentan en el libro presentado ayer por Inocencio Arias -que cuenta con una experiencia de 40 años en la diplomacia- y la periodista Eva Celada: «La trastienda de la diplomacia» (Plaza & Janes). En esta trabajo se revelan los secretos, las peculiaridades y las anécdotas de veinticinco encuentros que cambiaron la historia de España y del mundo.
Desde la entrevista de Kennedy y Kruschev a la reuniĂłn del trĂo de las Azores, pasando por la visita de Eva PerĂłn o Eisenhower a España… asĂ contĂł ABC algunos de ellos:
– La Cumbre de las Azores (2003) : con el objetivo prioritario de «desarmar a Sadam Hussein de manera inmediata», George Bush, JosĂ© MarĂa Aznar, Toni Blair y Durao Barroso se reunĂan en la Azores para «hacer frente al terrorismo internacional» y darle «un ultimátum de horas al dictador iraquĂ para que cumpliera con lo acordado en la resoluciĂłn 1441», es decir, desarmarse de unas armas nucleares cuya existencia, siete años despuĂ©s, aĂşn no han demostrado. «Hoy es la hora de la verdad», titulaba ABC con un Aznar sonriente que estrechaba la mano del entonces presidente de Estados Unidos. Una «hora de la verdad» que se tradujo, segĂşn Opinion Research Business y otros estudios publicados por The Lancet, en 1.200.000 muertos iraquĂes, además de, y segĂşn datos oficiales, otros 4000 estadounidenses, un centenar de británicos y otros 100 soldados de otras nacionalidades. «Nunca me he arrepentido de mandar las tropas», dijo Aznar en 2008.
– ReuniĂłn entre Kennedy y Kruschev (1961) : el histĂłrico encuentro celebrado en Viena el 3 y 4 de junio de 1961 no fue, para ninguna de las dos partes, ni una victoria ni una derrota, sino un acto «útil» para el presidente de Estados Unidos o «necesario» para el primer ministro soviĂ©tico, en plena Guerra FrĂa, que concluyĂł con la construcciĂłn del Muro de BerlĂn . « La entrevista –contaba la crĂłnica de EFE publicada por ABC– ha sido una batalla diplomática más que Kruschev ha librado con bastante buena fortuna en obsequio de PekĂn», «la conferencia de las buenas maneras y la compostura», en la que además se hablĂł la crisis de Laos y la supresiĂłn de las pruebas nucleares. SĂłlo en lo que en lo que respecta al futuro de Alemania demostraron los dos paĂses sus desavenencias. Esto aumentĂł el temor entre los alemanes del Este de ser aislados por el «telĂłn de acero», por lo que, en julio del 61, 30.000 personas huyeron; entre el 1 y el 10 de agosto, 15.000, y el 12 de agosto, la vĂspera de su construcciĂłn, 4.000.
– ReuniĂłn entre Mao Zedong y Richard Nixon (1972) : «Esta fue la semana que cambiĂł el mundo», fue el resumen del presidente de los Estados Unidos, Richard Nixon, al final de su viaje a China en febrero de 1962. Y tal afirmaciĂłn estaba justificada, pues aquel encuentro significĂł un punto de inflexiĂłn en la Guerra FrĂa, ya que China, hasta entonces contrarĂa a Estados Unidos, salĂa de su marginaciĂłn internacional. «La tan anhelada entrevista se ha producido al fin», decĂa en portada ABC, donde la meta de Nixon no era otra que, a largo plazo, «traer a China de vuelta en la comunidad mundial, pero como una naciĂłn grande y progresista, no como el epicentro de la revoluciĂłn mundial», habĂa escrito Nixon cinco años antes de plantarse ante «la esfinge».
– El encuentro entre Franco y Eisenhower en Madrid (1959) : más de 500 periodistas extranjeros y españoles y un millĂłn y medio presenciaron, el 21 de diciembre de 1959, la histĂłrica visita que realizĂł el presidente Eisenhower a España. Un encuentro que suele presentarse como la consolidaciĂłn del rĂ©gimen de Franco y la prueba definitiva de que el dictador habĂa conseguido salir del aislamiento internacional que sufrĂa tras la derrota del Eje en la II Guerra Mundial. Aquella apertura dio paso a un desarrollo sin precedentes durante la dĂ©cada de los 60 –«El milagro econĂłmico español»–, que se habĂa iniciado con la firma del pacto de 1953 con Estados Unidos, continuado dos años despuĂ©s con el ingreso de España en la ONU y consolidado, por Ăşltimo, con esta visita del lĂder «del mundo libre», el «artĂfice de la paz». «Cuando estallaban en el aire los nombres de “Ike” y de Franco, el pueblo de España tanto agradecĂa a Franco la visita de Eisenhower a Madrid como a Eisenhower el honor que a Madrid ofrecĂa con su presencia», contaba ABC.
– La Conferencia Internacional de Paz para Oriente Medio de Madrid (1991) : En octubre de 1991 los principales lĂderes del mundo llegaban a Madrid para celebrar la conferencia que debĂa acabar con el interminable e histĂłrico conflicto entre israelĂes y palestinos. El entonces presidente de los Estados Unidos, George Bush , instĂł a «buscar la victoria compartida sobre un crudo pasado para poner fin al conflicto» y expresĂł la ineludible necesidad de negociar una paz «que precisa de compromisos territoriales». Para el presidente de la URSS, Mijail Gorbachov , el mundo no debĂa «desaprovechar la oportunidad Ăşnica que brindaban los cambios radicales en las relaciones entre Estados Unidos y URSS, que ahora –dijo– nos permiten hablar de un periodo totalmente nuevo en la historia mundial». La prensa nacional e internacional fijĂł su mirada en Madrid , consciente de que lo que allĂ ocurrĂa podĂa cambiar la historia de la segunda mitad del siglo XX, aunque, por lo acontecido en las Ăşltimas dos dĂ©cadas, aquel llamamiento se quedĂł en una simple declaraciĂłn de intenciones.
– La XVII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno (2007) : celebrada en Santiago de Chile entre el 8 y el 11 de noviembre de 2007, aquel encuentro internacional pasĂł a la historia como la cumbre en la que el Rey de España mandĂł callar al presidente de Venezuela, Hugo Chávez , tras llamar varias veces «fascista» a Aznar, y abandonĂł la reuniĂłn en «un gesto sin precedentes». Pero, además del « ÂżPor quĂ© no te callas? », los paĂses se comprometieron, entre otras cosas, a avanzar en el «desarrollo progresivo de sistemas de protecciĂłn social de cobertura universal» y cumplir los Objetivos de Desarrollo del Milenio antes de 2015, además de crear un Fondo del Agua, cuyo objetivo era llevar agua potable a las 58 millones de personas.
– Primera visita del Rey Don Juan Carlos I a Estados Unidos (1976) : «La visita de los Reyes de España a los Estados Unidos ha sido ya considerada como uno de los acontecimientos más importantes de la historia de las relaciones hispano-norteamericanas». AsĂ describĂa ABC el viaje de Don Juan Carlos y Doña SofĂa al paĂs presidido en aquel momento por Gerald Ford , convirtiĂ©ndose en los primeros monarcas de la historia de España en realizar tal visita y entrar en el Capitolio , «por la Puerta de España», para pronunciar un discurso. «Esta visita permitirá valorar al pueblo norteamericano la importancia de la ayuda que España dio a la lucha por la independencia de Estados Unidos y le hará interesarse todavĂa más en la Historia y el presente de España», dijo el Rey .
– La visita de Eva PerĂłn a España (1947) : el 9 de junio de aquel año, en una gira por Europa, la primera Dama argentina visitaba una España aĂşn herida por la Guerra Civil , con la intenciĂłn de oficiar de embajadora de buena voluntad y conocer los sistemas de ayuda social instalados en el viejo continente con la intenciĂłn de implantar, a su regreso, un nuevo sistema de obras sociales. «La señora PerĂłn, que nos trae un mensaje fraternal de su pueblo y nos honra con su visita, llevará a su pueblo muchas prendas oficiales del amor de España», contaba ABC sobre un viaje en el que, sin embargo, Evita se indigno con el modo en que se trataba a los obreros y a las personas humildes en España. « A la mujer de Franco no le gustaban los obreros, y cada vez que podĂa los tildaba de "rojos" porque habĂan participado en la guerra civil», dijo defraudada por el insistente empeño de la esposa de Franco, Carmen Polo , de mostrarle el Madrid de los Austrias en vez de los hospitales pĂşblicos y los barrios obreros. «Me aguantĂ© un par de veces hasta que no pude más, y le dije que su marido no era un gobernante por los votos del pueblo sino por imposiciĂłn de una victoria. A la gorda no le gustĂł nada», añadiĂł a su vuelta de Europa.