El centroizquierda italiano da un cambio de rumbo. Despu�s de 20 a�os dominado por la vieja guardia, por gente como Massimo D'Alema y otros estrictos guardianes de la ortodoxia; el Partido Dem�crata (PD) tiene desde ayer un nuevo l�der. Se llama Matteo Renzi, tiene 38 a�os -un aut�ntico chaval en un pa�s gerontocr�tico como es Italia-, es alcalde de Florencia, va por la vida de moderado -hasta el punto de que a los miembros del viejo apparatchik del PD les parece un neoliberal camuflado- y al grito de "�Al desguace!" promete poner patas arriba al centro izquierda y llevar a cabo un recambio generacional en toda regla.
Que Renzi iba a ganar las elecciones primarias que ayer celebr� el PD para elegir a su nuevo secretario general y a su candidato a primer ministro en las pr�ximas elecciones generales estaba cantado. Todos los sondeos as� lo recog�an.
La �nica duda era saber el margen de su victoria y el nivel de participaci�n para comprobar si Renzi contaba con los apoyos suficientes para declarar su triunfo una victoria neta y poder de ese modo contar con la fuerza necesaria para poder llevar la transformaci�n del PD que desea.
En ese sentido se consideraba necesario que, para evitar ser un l�der d�bil en manos de la vieja guardia, Renzi se metiera en el bolsillo al menos el 60% de los votos. Y a �ltima hora de hoy parec�a haberlo logrado con creces: con dos tercios de los votos escrutados acumulaba el 68% de las papeletas. Y en cuanto a la participaci�n, hab�a sido tambi�n un �xito: rondaba los tres millones de personas.
El triunfo de Renzi supone un cambio fundamental para el PD y una victoria personal para el alcalde de Florencia, que el a�o pasado perdi� las primarias ante Pierluigi Bersani, el candidato que contaba con la bendici�n del aparato del PD. El resto ya es conocido: Bersani logr� una victoria ag�nica en las elecciones generales de febrero pasado, tan ag�nica que no ten�a el control del Senado. Trat� por todos los medios de formar una coalici�n con Cinco Estrellas, el movimiento anticasta que lidera el c�mico Beppe Grillo, pero no lo consigui�, as� que se vio obligado a tirar la toalla y a dimitir como secretario general del PD.
La patata caliente pas� entonces a Enrico Letta, que logr� formar Gobierno al precio de pactar con el centroderecha. Tras ver como Silvio Berlusconi le ha dejado tirado, en estos momentos el Ejecutivo de Letta cuenta con una mayor�a de tan s�lo seis senadores y sobrevive gracias al apoyo de Angelino Alfano, el ex delf�n de Il Cavaliere que se ha declarado en rebeld�a. Renzi tiene a sus peores enemigos dentro del PD, pero el amplio margen de su victoria permite pensar que lograr� mantenerlos a raya y que, ayer, se inaugur� una nueva era en el centroizquierda italiano. Lo que falta por ver es si el alcalde de Florencia tiene realmente madera de l�der.
Muchos lo acusan de ser pura fachada, de dar bien en televisi�n pero ser ambiguo en sus propuestas y de no tener un aut�ntico programa de Gobierno. El polit�logo Giovanni Sartori, por ejemplo, lo califica de "peso pluma". Y a�n hay quienes le consideran 'un peque�o Berlusconi', tanto por su populismo como por sus posiciones econ�micas claramente liberales.
Lo que parece cantado es que la convivencia de Renzi con Letta no ser� f�cil. El nuevo secretario general ya ha dejado claro que est� en contra de que el PD se apoye para gobernar en el centroderecha de Alfano. Y, adem�s, ha anunciado que hoy mismo redactar� su programa de Gobierno y que har� de todo para tratar de que el Ejecutivo de Letta lo cumpla.